Definición de PNI
Psiconeuroinmunología,
a menudo llamado PNI, es el estudio de las interacciones que ocurren entre su
percepción del mundo, su conducta, su cerebro y su sistema inmunológico (SI).
El campo del PNI estudia la comprobable interacción que ocurre entre los
procesos psicológicos y fisiológicos del ser humano. La porción psicológica es
el aspecto Psico, el sistema nervioso central es el aspecto Neuro
y el sistema endocrino, junto con la defensa que el cuerpo presenta contra la
infección externa y la aberrante división de las células (cáncer), es el
aspecto Inmunología.
Los Sistemas Médicos Dualísticos
Hoy día, el SI
ya no se considera como algo autónomo y separado de la mente y de los eventos
externos al individuo. Con la aparición del PNI empezamos a ver el surgimiento
de un nuevo modelo de práctica médica. Este nuevo modelo por primera vez
integra los previamente dualísticos conceptos de mente y cuerpo,
introduciendo un nuevo concepto donde el cuerpo y la mente interactúan como uno
sólo, cada uno afectando al otro.
Hasta la fecha,
se ha reunido una gran cantidad de información que viene a poner en evidencia
la interacción que existe entre la mente, el cuerpo y el SI. Esa información
comprueba la interacción que ocurre entre las fibras nerviosas presentes en los
tejidos linfáticos y los sistemas simpático y parasimpático del cerebro.
También comprueba la interacción que hay entre neurotransmisores, hormonas e
inmunotransmisores. Los datos recopilados están siendo usados en la
investigación y en el tratamiento del SIDA, cáncer y ciertos procesos
infecciosos bacterianos y virales, así como en diversas alergias crónicas. Otros
investigadores están estudiando sus efectos sobre el aprendizaje clásico, los
condicionamientos y el impacto del estrés sobre el SI, así como los efectos que
tienen los procesos inmunológicos sobre la personalidad, el estilo de vida y
los procesos psicodinámicos de cada cual. Es probable que en el futuro la
investigación se extienda hacia muchas nuevas áreas, incluyendo la
psicoterapia, el embarazo, la prevención de enfermedades y la sanación, por
nombrar sólo algunas.
El PNI va más
allá de la presente estrecha perspectiva biológica que se tiene de una
enfermedad, para entonces considerar los componentes del comportamiento como
una parte integral de la salud y de la enfermedad. La conceptualización del
papel que juega la conducta humana y cómo ésta interactua con el sistema
nervioso central y con el SI es el quid de la cuestión.
La investigación
es a menudo impulsada por el esfuerzo que se necesita para definir la compleja
relación que hay entre el comportamiento y las dimensiones biológicas del SI.
Los investigadores de hoy día funcionan bajo restricciones disciplinarias,
institucionales y económicas que tienden a estar en contra de la
investigación PNI. Esas limitaciones tienden a mantener el status quo, así como
a frenar el desarrollo de modelos rivales dentro de la propia
Psiconeuroinmunología. Esto reduce la velocidad de las investigaciones y
mantiene al PNI fuera de la corriente principal de la medicina.
El PNI es un
nuevo campo que comenzó a finales de los años sesenta. Durante los últimos 30
años, el volumen de conocimientos ha aumentado, y es sólo durante los últimos
10 años que ha florecido. El PNI todavía está en su infancia, pero su
efectividad es ahora innegable.
Retroalimentación Bidireccional
Disciplinas tan
diversas y diferentes como la anatomía y la psicología han demostrado que el SI
es el receptor de señales provenientes del cerebro y del sistema endocrino.
También sugieren que existe una retroalimentación bidireccional entre el
cerebro, el cuerpo, sus tejidos, el mecanismo de estrés y el SI propiamente
dicho. Esto significa que nuestras experiencias pasadas, nuestra conducta
presente, lo que pensamos y creemos tienen un impacto sobre el cuerpo y sobre
su sistema inmunológico.
La existencia de
la comunicación bidireccional entre el cerebro, el cuerpo y el SI es llevado a
cabo por la actividad de las neuronas, los neuroquímicos, las hormonas y varias
otras moléculas, tales como los neuropeptidos, endorfinas, enquefalinas y
citokinas. Ellos llevan “mensajes químicos” del cerebro al SI y de éste de
vuelta al cerebro.
Características del PNI
La premisa
general es que ciertos procesos psíquicos pueden alterar las funciones
inmunológicas, a la vez que determinados procedimientos de nuestro SI pueden
modificar nuestra conducta. Ahora se está recogiendo y evaluando evidencia de
que la acción ocurre en ambas direcciones. La modulación psicológica de la
inmunidad generalmente se enfoca en base al clásico condicionamiento y al
estrés; en cambio, la modificación de la conducta debido al SI es producido por
substancias liberadas por este sistema. Esto último implica que estamos frente
a un cambio mayor en la manera en la que se viene practicando la medicina y las
artes curativas.
Es mi intención
presentar una apreciación global de este nuevo campo para el generalista, ya
sea médico, psicólogo o sociólogo. El PNI ya está afectando su campo o lo hará
en un futuro muy cercano.
Interacción del Neuroendocrino con el Sistema
Inmunológico
Una de las
principales áreas de estudio es la relación que hay entre el estrés y las
funciones inmunológicas: la defensa, la reparación y los sistemas curativos del
cuerpo.
Cuando nos
enojamos, nuestro cuerpo entero reacciona. Instantáneamente se pone tenso y se
prepara para Luchar o Huir. En cambio, cuando estamos contentos, nuestro cuerpo
entero se pone feliz.
En el viejo
esquema corporal, se creía que tales reacciones empezaban como impulsos
eléctricos enviados por el cerebro a varias partes del cuerpo. Es decir, que se
enviaban instrucciones en forma de impulsos eléctricos por medio del sistema
nervioso que se integraba a los diversos tejidos del cuerpo. Se pensaba que las
terminaciones nerviosas, las sinapsis, tenían un rol principal en este proceso
al soltar los químicos que finalmente iban a producir todos los demás cambios
anatómicos y fisiológicos.
Si bien este
concepto no ha cambiado, el PNI lo ha completado. Ahora sabemos que el proceso
es mucho más complejo. Además del estímulo eléctrico, también hay una descarga
de neuroquímicos que viajan a lo largo de los tejidos del nervio, que otros
neuroquímicos son liberados en el torrente sanguíneo, que nuestro sistema
hormonal también representa un papel muy
significante y que aparecen otras sustancias químicas aún indeterminados, pero
que parecen tener la específica tarea de llevar “mensajes” a cada parte del
cuerpo.
Para simplificar
las cosas, ya que no tengo tiempo para repasar todas las maneras en que el
cuerpo puede comunicarse consigo mismo, me referiré a todos esos mecanismos
como senderos de comunicación y mensajeros, sin tomar en cuenta
lo que estos procesos o sendas en realidad son.
Esos mensajeros
y sus específicos senderos nos dan a entender que algo importante está
ocurriendo. Sabemos que no se trata de “acciones neutras.” Es decir, que estos
mensajeros no son simples mandaderos que traen estímulos químicos o eléctricos
generales. Ellos son muy específicos. Hay mensajeros que transmiten felicidad,
alegría y sentimientos positivos, y hay otros que transmiten miedo, angustia,
que activan el Mecanismo de Estrés o generan la depresión. En el viejo modelo
anatómico, donde un químico u otro es la causa de un efecto determinado, ha de
ser reemplazado por un nuevo patrón cuyas interacciones son mucho más
complejas: las que se llevan a cabo entre varios mensajeros que activan
y otros que inhabilitan.
De cierto modo
el cuerpo, la mente y la psicología que los interrelaciona, son el resultado de
una gran orquesta y no el producto de un pequeño conjunto de tres o
cuatro instrumentos. Esto ya era sabido por los sanadores de antaño, quienes
hablaban de ello en forma de “espíritus,” y de varios grados del “bien y del
mal.”
Lo mismo puede
verse en el sistema de los “humores corporales,” el cual estuvo en vigencia
durante cientos de años. El hombre se veía como el producto de la interacción
de varios “humores” (líquidos). Con ello se explicaban los cambios emocionales,
tales como la ira, la rabia, el amor, el cariño, la melancolía y la depresión,
así como el buen humor y la enfermedad. Para la medicina de aquel entonces,
casi cualquier cosa podía pasar cuando los humores estaban desequilibrados.
Mientras que tales humores no revelaban todo lo que se necesitaba saber, ellos
fueron el producto de la necesidad de entender cómo y por qué actuamos como lo
hacemos. De cierto modo, no estaban del todo equivocados, porque sí somos la
mezcla de la interacción de muchos procesos químicos, eléctricos y demás, los
cuales hacen de nosotros lo que finalmente somos.
Hemos avanzado
mucho desde la teoría de la curación humoral, sin embargo, como las cosas a
menudo tienden a avanzar de manera cíclica, una vez más vemos que no
funcionamos de manera lineal sino que somos una estructura integrada, u
Holística, como lo llaman ahora.
Respondiendo A Nuestro Ambiente
Para entender
esto mejor, veámoslo a un nivel macro. Podemos escoger casi cualquier sistema
orgánico como ejemplo, pero pienso que la mayoría asocia al PNI con la
interacción de la mente, cerebro, cuerpo y el Mecanismo del Estrés.
Veamos un
ejemplo:
Usted está de
compras en un centro comercial, donde se supone que debe encontrarse con un
amigo. Usted está esperando en el sitio convenido, cuando ve una sombra que se
le va acercando. Usted simultáneamente puede sentirse alegre de que su amigo
está llegando y a la vez tener miedo de que pudiera ser algún extraño que le
quiere dañar. En este caso, se estarán liberando los “mensajeros de la alegría”
y también los “mensajeros del miedo.” El Mecanismo del Estrés también se estará
activando. Todo esas sensaciones psicosomáticas pueden estar ocurriendo
paralelamente en su organismo. Usted experimenta oleadas positivas y negativas,
así como sensaciones de ansiedad y regocijo.
En este ejemplo,
estoy mezclando lo positivo, lo negativo y lo neutro simplemente para poder
presentar al mismo tiempo todos esos conceptos. En la vida real, la mayoría de
nuestras experiencias son una combinación de esos tres tipos de emociones.
Cuando ocurre un
evento externo, los recuerdos del pasado, las decisiones anteriores y las
creencias que hemos tenido, producen una idea preconcebida de cómo esperamos
que resulten las cosas. Cuando los eventos externos, o bien apoyan o combaten
esta creencia, se liberan mensajeros positivos o negativos para informar de
ello al cuerpo entero. Hay una respuesta física, mental, emocional y
posiblemente espiritual con respecto al evento, según lo comparamos con
experiencias pasadas, con nuestro modo de pensar y con nuestras creencias.
Tenemos un
considerable número de imágenes específicas y generales—conjuntos de
vivencias—de cómo deseamos o esperamos que resulten las cosas. Cuando ocurre un
evento, probablemente reaccionaremos de manera positiva o negativa, o una
mezcla de ambas, según sea nuestra manera acostumbrada de reaccionar. Es
nuestro cerebro/mente, y no el evento real, lo que toma la decisión acerca de
lo que dicho evento significa para nosotros y entonces, ese cerebro/mente le
dice a nuestro cuerpo cómo ha de prepararse para la situación. En el ejemplo
anterior, había una duda entre si la figura era o no era el amigo esperado.
Cuando se pensó que era el amigo, se liberaron mensajeros positivos y éstos
circularon por todo el cuerpo, bañando a todas sus células. Pero cuando se
pensó que podía ser una amenaza, se liberaron mensajeros negativos y por éllo,
se activó el Mecanismo del Estrés. En todo caso, el cuerpo entero fue
informado sobre lo que estaba sucediendo y estaba pendiente, como lo
estabamos usted y yo, de averiguar quién realmente era la figura.
Respondiendo a Nuestro Ambiente Interior
Le respondemos
de acuerdo a nuestros condicionamientos, creencias y recuerdos. Cuando el
evento se percibe como una amenaza (sea ésta real o no), experimentamos miedo,
aprehensión y puede que se active el Mecanismo del Estrés. En cambio, si el
evento se percibe como positivo, se activa en el cuerpo un conjunto de
sentimientos, emociones y reacciones totalmente diferentes. Lo importante es
recordar que el sistema inmunológico también se afecta. Este se
activa o se inhibe dependiendo de las variables antes expuestas. Cuando los
mensajes son mixtos, la respuesta del sistema inmunológico es confusa, pudiendo
verse afectada su habilidad de actuar en pro del cuerpo que ha de defender.
¿Cómo se Relaciona el Estrés con el
Funcionamiento del PNI?
Uno de los
principales puntos de esta nueva rama de la ciencia es su habilidad para
vincular al Estrés (estrés nervioso) con las enfermedades. Ahora sabemos cómo
identificar los cambios que ocurren en el flujo hormonal, así como los diversas
senderos por los que circulan los diferentes mensajeros químicos dentro del
cuerpo y con relación a las células del sistema inmunológico. También podemos
asociar esos fenómenos con reacciones relacionadas a la causa o la sanación de
muchas enfermedades. Téngase muy en cuenta que las hormonas del estrés
pueden cambiar la conducta de las células inmunológicas y la actividad de todo
el sistema inmunológico. Las células del SI tienen receptores que, como
Margaret Kemeny, Profesora de Psiquiatría de UCLA, dijo, “éllas ‘captan’ las
señales químicas y permiten que los sistemas nerviosos, endocrinos e
inmunológicos ‘hablen’ entre sí, y con el resto de nuestro cuerpo.”
¿Qué es el Estrés?
1.
El
estrés es un mecanismo biológico innato que existe en todas las criaturas
vivientes. Su propósito es proteger al organismo y asegurar la supervivencia,
así como la continuidad de las especies.
2.
El
Mecanismo del Estrés, también conocido como el instinto de supervivencia,
opera a través de lo que a menudo se conoce como Luchar o Huir.
3.
Cuando
un individuo se siente amenazado, puede tener poco o ningún tiempo para pensar
o planificar sus actos. Es por ello que la naturaleza le dio la habilidad de
luchar contra la amenaza o huir de élla.
4.
En
nuestra sociedad moderna, encontramos amenazas por doquier; sin embargo, rara
vez podemos atacar o correr.
5.
Por
ello, a menudo respondemos creando lo que conocemos como estrés, y ahora
sabemos que el estrés puede afectar a nuestro sistema inmunológico de
manera positiva o negativa.
El Modelo de Adaptación General de Selye
El término estrés
se acuñó en respuesta al trabajo de Hans Selye y su Modelo de la Adaptación
General. Selye notó que cuando el ser humano se estresaba durante
prolongados periodos de tiempo, comenzaban a aparecer reacciones internas
características que afectaban al sistema hormonal y al estómago, a las
glándulas del timo, a los tejidos linfáticos y a las células blancas de la
sangre. Estos son los órganos más afectados por el estrés. Nótese la similitud
entre el Modelo de la Adaptación General de Selye y lo que hasta ahora se ha
dicho sobre el PNI. La única diferencia es que el PNI nos dice que además de lo
citado, esos órganos y componentes celulares también le responden al cerebro.
La Cascada del Estrés
El estrés tiene
varios aspectos principales.
1.
Primero,
el evento estresante propone una amenaza real o imaginaria a nuestro bienestar
interior o exterior. El evento puede en verdad amenazar nuestra vida o sólo
parecer que lo hace. Es decir, que se interpreta como una amenaza a
nuestro modo de vida. Por ejemplo, un montón de facturas sin pagar puede
parecer una amenaza al presente o futuro modus vivendi de un individuo.
2.
Segundo,
hay una compleja serie de cambios químicos, neurológicos y hormonales internos
que son automáticamente puestos en movimiento; esto es a lo que me refiero como
la Cascada del Estrés. Estos eventos ocurren fuera de nuestro control y
producen alteraciones tanto físicas, como emocionales y mentales dirigidas a
preparar al individuo para su auto-defensa.
- Una vez comenzado el proceso, sólo puede ser detenido por la
eliminación de la amenaza (sea ésta real o imaginaria). Sólo entonces
se desactivará el Mecanismo del Estrés. Este también puede aplacarse
cuando el individuo logra reconocer que los eventos en cuestión ya no son,
o nunca fueron, una amenaza real.
Ya que la meta
primordial del Mecanismo del Estrés es asegurar nuestra supervivencia, cuando
cualquier evento que parezca una amenaza (sea real o no) ocurre en nuestro
espacio vital, la primera cosa que nuestra mente/cuerpo hace es revisar todas
nuestras experiencias pasadas, tanto las incluidas en nuestros códigos
genéticos (los recuerdos inconscientes y colectivos de nuestra especie), como
las personalmente vividas durante los años de nuestra formación, para
determinar si lo que está ocurriendo es una amenaza real. Si se llega a la
conclusión de que sí representa un peligro, el Mecanismo del Estrés se activa.
Si no, puede que ni nos enteremos del evento. Puede que ésto sea donde
comienzan y eventualmente terminan todos los fenómenos de PNI.
Los aspectos
neuro/eléctrico/hormonal/bioquímicos del Mecanismo del Estrés son los mismos
usados por la reacción PNI. Se podría decir que son el mismo mecanismo.
Hormonas del Estrés
Démosle un
vistazo a los órganos del estrés y sus hormonas. Una vez más, note las
similitudes con el mecanismo del PNI.
Los órganos del
estrés son el Hipotálamo y la glándula Pituitaria, las Glándulas Suprarrenales,
Tiroides, Timo y las glándulas de la Reproducción. Ellos se comunican a través
de sistemas de retroalimentación hormonal, así como por el sistema nervioso
simpático y parasimpático.
Las Hormonas Corticales Suprarrenales:
1.
Específicamente,
las Hormonas del Estrés, la Adrenalina (epinefrina) y el Cortisol.
2.
Ellas
preparan al individuo para la Lucha o la Huida.
3.
Ellas
están a cargo de la Respuesta Primaria al Estrés.
4.
La
adrenalina activa al Sistema Inflamatorio, a los Sistemas Defensivos y a los
Sistemas Inmunológicos del cuerpo, preparándolo para cualquier posible invasión
de antígenos o lesión externa. El mecanismo inflamatorio es el primer paso para
reparar cualquier lesión que pueda ocurrir durante la Lucha o la Huida.
5.
El
Cortisol, por otra parte, estimula al mecanismo Anti-inflamatorio para que el
mecanismo Inflamatorio sea desactivado, una vez que la sanación y la reparación
están en marcha.
6.
Esas
dos hormonas también afectan el metabolismo del azúcar y la coagulación de la
sangre.
7.
También
tienen un efecto sobre los mecanismos de la presión sanguínea, la elaboración
de colesterol, las funciones renales y el flujo de sangre a los sistemas
digestivos y musculares, así como muchas funciones de índole cardiovascular.
El Trabajo de los Simonton
Mientras que
ahora hay literalmente miles de estudios e historias de casos relacionados al
PNI, ninguno fue tan dramático como el trabajo del Dr. O. Carl Simonton y de su
esposa, la Dra. Stephanie Matthews-Simonton.
Mientras éllos
trabajaban con pacientes enfermos de cáncer, todos considerados como incurables
y terminales, los Simonton comenzaron un programa que educaba y ayudaba a sus
pacientes a reducir los miedos relacionados a su enfermedad. Les enseñaron que
el cáncer realmente es un proceso manejable y no el proceso aplastante que la
profesión médica y el público en general normalmente piensa que es.
Les enseñaron un
proceso de visualización positiva en el cual ellos “veían” a su sistema
inmunológico atacar y destruir las células del cáncer. En la mayoría de los
casos, esto bastó para activar sus respectivos sistemas inmunológicos y causó
la reactivación de las defensas naturales del cuerpo que habían sido “apagadas”
o “dañadas,” instruyéndoles a atacar y destruir las células de su cáncer.
Los Simonton le
presentaron a sus pacientes un nuevo modelo para la recuperación y la sanación
de sus tejidos. Usando este modelo, muchos tuvieron éxito al superar sus
cánceres y otros problemas de salud, supuestamente “incurables.”
Tres descubrimientos importantes:
1.
Pacientes
que fueron desahuciados, al usar el programa de los Simonton, pudieron
estimular sus respectivos sistemas inmunológicos para que lucharan con más
ahínco contra su cáncer y en muchos casos, ¡los eliminaron por completo!
2.
Ahora
se conoce mejor el efecto de las creencias, los pensamientos y las emociones
sobre los procesos curativos del organismo humano. En especial, se sabe cómo
afectan los pensamientos negativos, el resentimiento, el enojo y la rabia a la
hora de generar el cáncer. También se comprende mejor cómo resolver un
conflicto emocional, cambiándolo a positivo, puede promover la inversión de
la enfermedad y así provocar su total sanación.
3.
Se
ha comprobado que los mecanismos de defensa del cuerpo pueden activarse por
medio de emociones y pensamientos positivos, y que las células blancas de
la sangre, los linfocitos, las células “natural killer” (NK) y los factores
mensajeros asociados a la sanación, pueden estimularse para que actúen con
mayor vigor contra el cáncer y contra otras enfermedades.
¿Por
qué es esto tan importante?
Está claro que
lo que conocemos del PNI es apenas la proverbial “punta del iceberg.” Su
investigación y la manera en la cual está cambiando la medicina moderna es muy
importante para todos nosotros. El reputado Fritjov Capra, en su libro El
Punto de Giro (The Turning Point), sugirió que ahora estamos en el
proceso de cambiar el modelo básico hoy aceptado por la Medicina Occidental
Moderna. El nuevo paradigma que está surgiendo, aún sin nombre propio, se está
alejando de los conceptos relacionados con la [obsoleta] base
Cartesiana-Newtoniana que subyace al presente pensamiento médico. El nuevo
modelo está basado en una comprensión más completa del universo, aquella
sustentada por los principios de Albert Einstein, Werner Heisenberg, Nils Bohr,
David Bohm y muchos otros investigadores modernos.
Se basa en la
teoría de que todos los Sistemas se interconectan, y en que hay una interrelación
y una interdependencia de todos los fenómenos. Mientras que el modelo
Cartesiano-Newtoniano sugiere que para entender algo había que estudiar los
componentes por separado, el nuevo paradigma nos dice que el cuerpo humano,
como un todo integrado, no puede reducirse a unidades más pequeñas, so pena de
perder de vista la interacción de sus componentes. Si bien podemos examinar
cada componente por separado, su funcionamiento no puede calibrarse sin tomar
en cuenta todos los demás. Ellos son interdependientes y su interrelación es
básica para que puedan funcionar apropiadamente.
En estos momentos estamos viendo un
gran cambio en la dirección de cómo piensa el público y de cómo se sienten con
respecto al viejo paradigma médico.
Hoy día hay un
creciente interés por los conceptos Holísticos, así como un notable aumento de
la atención prestada a la Medicina Alternativa (Homeopatía) y un movimiento que
se aleja de las medicinas alopáticas y de la cirugía. Hay un resurgimiento en
las prácticas curativas orientales y en las antiguas, tales como el shamanismo,
la curación indígena, el Huna (medicina hawaiana) y en casi todo lo que no
se relaciona con la medicina tradicional.
Mucho médicos
ahora están integrando conceptos de acupuntura, retroalimentación biológica,
nutrición, trabajo de la oración, religión, espiritualidad y magnetismo en sus
prácticas. Desdichadamente, no siempre lo hacen porque crean en ello sino
porque las presiones económicas les están empujando hacia ese nuevo paradigma.
Así y todo, las técnicas funcionan y es un comienzo y una esperanza para la
humanidad del siglo 21.
Traducción libre
de Frank Desmedt Van Dyck.

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